Este es sino el mejor documental de ballenas que he visto, debe ser uno de los mejores. Aca un extracto del capitulo dedicado a las ballenas con la impecable y
(Leer más)Lunes 11 de Octubre de 2010 Parque marino Salas y Gómez http://blogs.elmercurio.com/columnasycartas/2010/10/11/parque-marino-salas-y-gomez-1.asp
Señor Director:
El compromiso de Chile ante la Convención sobre Biodiversidad (CBD), según decisión efectuada en la VII
(Leer más)WWF Chile aplaude decisión de comisión del Senado para promover el Parque Marino de Isla Salas y Góm
Valdivia, 13 de agosto de 2010.- Tras la reciente decisión de la Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura del Senado, de recomendar la declaración de un Parque Marino de
Articulo enviado a revista APROPECH
RESUMEN: Las situaciones de ‘crisis’ sociales, económicas y biológicas han sido frecuentes en el desarrollo de las pesquerías nacionales. En el presente artículo, se argumenta que dichas crisis se pueden manejar de mejor forma, o evitarse en el mejor de los casos, si se adoptan enfoques de gobernanza que proporcionen un real ‘valor agregado’ a la perspectiva de gobernanza que actualmente se está utilizando. En particular, se argumenta que la sustentabilidad de las pesquerías está en estrecha relación con la gobernabilidad de las mismas. Dado esto, se propone y describe
Sala de prensa del Senado
Publicado el 06 de agosto del 2010
Greenpeace y WWF critican la falta de representación del organismo y las presiones que se ejercen para establecer cuotas por sobre la sustentabilidad de los recursos, sin las bases científicas necesarias.
Un llamado a reformular el Consejo Nacional de Pesca realizaron Greenpeace y la World Wildlife Foundation (WWF), criticando la falta de representación del organismo y las presiones que se efectúan constantemente para establecer cuotas por sobre la sustentabilidad de los recursos, sin las bases científicas necesarias. (Leer más)
Artículo del periódico Público, del 25 de octubre de 2009, página 7.
"Los verdaderos Piratas"
JOAQUIM SEMPERE
En 1991 se hundió el orden político de Somalia, país que sucumbió a una guerra civil empeorada por la intervención estadounidense. El colapso político dejó la sociedad somalí sin defensas, situación que fue aprovechada por navíos procedentes de Europa, Estados Unidos, China y otros países para verter en sus aguas grandes cantidades de residuos tóxicos y radioactivos. El abuso se hizo visible cuando, en 2005, un tsunami depositó en las playas y costas somalíes bidones corroídos y otras muestras de estos residuos. Según el enviado de las Naciones Unidas en Somalia Ahmadou Ould-Abdallah, la porquería tóxica acumulada en pocos días por la catástrofe marina provocó úlceras, cánceres, náuseas y malformaciones genéticas en recién nacidos y, al menos, 300 muertes.

|
Por Mauricio Gálvez Coordinador Programa Marino, WWF Chile |
|
|
Las proyecciones de los impactos del cambio climático sobre el suministro mundial de alimentos se han centrado exclusivamente en la producción de los biomas terrestres, pasando por alto la importante contribución de las proteínas de origen animal procedentes de la pesca de captura marina. Un reciente estudio publicado por W.W.L. Cheung y colaboradores (1) en Global Change Biology, y que aborda por primera vez este aspecto, arroja preocupantes conclusiones para las pesquerías chilenas. | |
El reciente incidente del zapatazo a Bush me ha hecho reflexionar respecto del tema de la seguridad. Ustedes van a pensar que estoy loco, pero la seguridad como un bien anhelado tiene mucho que ver con los peces en una situación de libertad de pesca o libre acceso.
Los peces son recursos ‘rivales’; es decir, la captura y uso de ellos por parte de un pescador reduce la posibilidad de que otros los usen. Lo mismo con la seguridad. Mientras más armado y ‘seguro’ es Estados Unidos, menos seguros estarán los otros países. Otra característica de los peces como recurso es que son ‘no-excluyentes’; es decir, es difícil o altamente costoso excluir de las pesquerías a algunos pescadores a través de medios físicos o institucionales. En el caso de la seguridad, todos los países tienen derecho a armarse en pos de la seguridad.
Pues bien, para el caso de los recursos ‘rivales’ y ‘no-excluyentes’, la teoría de juego dice que en una comunidad no comunicativa, egoísta y que no mira por el beneficio común, la decisión ‘lógica’ de un pescador será a sacar la mayor cantidad de peces que pueda en el menor tiempo posible (antes que el otro lo haga). Pero los otros pescadores pensaran de la misma forma lógica y, en el mediano o largo plazo, el recurso pesquero será colapsado. Esto es lo que se conoce como ‘la tragedia de los comunes’.
En el caso de la seguridad, todos los países quieren sentirse seguros y la mayoría de ellos se arma para tal efecto, aunque Estados Unidos lleve la delantera por cierto. Pero a la larga, al igual que con los peces, la seguridad se agota. Esa es la paradoja, mientras más armamentos tengan los países para su seguridad, menos seguros estarán. Con el zapatazo, George W. Bush ya probó en carne propia un poco de la tragedia de los comunes, esperemos que Obama sepa encontrar la solución acertada en que se maximicen los beneficios de largo plazo para el mundo y no los de corto plazo para USA.. (Leer más)
“Entonces, parece haber una cierta verdad en la sentencia conservadora de que la propiedad de todos es la propiedad de nadie. La riqueza que es gratis para todos no es valorada por nadie, porque quien es lo suficientemente avezado para esperar su época apropiada y usar tal riqueza, simplemente encontrará que ha sido tomada por otro. […] los peces en el mar no tienen valor para el pescador, porque no hay seguridad que estarán allí mañana para que él los capture si hoy ha decidido no salir a pescar” (H. Scott Gordon, 1954).
(Leer más)
En los 80s, para muchos individuos llego a ser evidente que la población, la pobreza, la degradación ambiental y la reducción de recursos naturales estaban incrementando a tasas que no podrían ser sostenidas. Quizás la mas prominente entre las publicaciones que identificó estos problemas, en términos cuantitativos duros y por lo tanto proveyó de elementos para extrapolaciones al futuro, fue el libro Limits to Growth[1] (Los Limites del Crecimiento) de Donella Meadows y colaboradores (1972), el cual simultáneamente evocó admiración y consternación. La consternación vino de grupos de todo el mundo que pensaban (y aun muchos lo piensan) que “Crecimiento es Bueno”. La carrera por rebatir las conclusiones de Limits fue inmediata y urgente, impulsada quizás por la idea de que el mensaje de “límites” era muy terrible para ser cierto. Quizás en un intento por compensar o re-direccionar el mensaje de Limits, la palabra “sostenible” comenzó a aparecer como un adjetivo modificador. Este término fue derivado del concepto “rendimiento sostenido”, el cual es usado en agricultura, pesquerías y el sector forestal para describir dichas actividades cuando son conducidas de una manera tal que podrían ser continuadas indefinidamente, es decir, su rendimiento podría ser sostenido. El uso del nuevo término “sostenible” entregó comodidad y garantías a aquellos que estaban inquietos ante cualquier posibilidad de límites. La palabra fue prontamente aplicada en varias áreas, y con un significado menos preciso; así por ejemplo, con poco visible cambio, “desarrollo” mutó a “desarrollo sostenible”, “crecimiento” a “crecimiento sostenible”, etc. Hoy, uno puede ver a líderes políticos, servidores públicos, empresarios y hasta académicos usando el término “sostenible” para describir sus objetivos mientras trabajan arduo para crear más empleos e incrementar las tasas de consumo de energía y recursos naturales. A la manera de Alicia en el País de las Maravillas, y sin ningún miramiento por la precisión y consistencia, “sustentabilidad” parece haber sido flexiblemente redefinida para acomodar una variedad de deseos y conveniencias.
Comentarios recientes
hace 3 semanas
hace 9 meses
hace 10 meses
hace 10 meses
hace 11 meses